Luis Escalante y el Teatro de las Tres Conciencias: dos décadas de investigación escénica
Monterrey, Nuevo León. Mientras gran parte de la producción teatral contemporánea centra su atención en la dramaturgia, la dirección o la puesta en escena, el trabajo del director e investigador escénico Luis Escalante ha seguido una pregunta distinta durante más de veinte años: ¿qué formas de conciencia puede despertar el teatro en quienes lo habitan y lo experimentan?
Director de El Origen Teatro, compañía independiente con sede en Monterrey, Escalante ha convertido la investigación artística en el eje de su práctica profesional. A través de laboratorios, procesos de creación colaborativa, montajes escénicos y seminarios teóricos, su trabajo ha ido construyendo una poética propia que busca comprender el teatro no únicamente como representación, sino como una experiencia capaz de transformar la percepción, el pensamiento y el deseo.
Su investigación se articula actualmente bajo el nombre de Teatro de las Tres Conciencias, un proyecto de largo aliento que integra filosofía fenomenológica, práctica escénica y creación artística.
Del teatro como representación al teatro como experiencia
Lejos de entender el escenario como un espacio donde simplemente se cuentan historias, la investigación de Escalante propone que el acontecimiento teatral ocurre cuando el espectador deja de ser un observador distante y comienza a habitar un mundo compartido con los intérpretes.
Esta búsqueda encuentra uno de sus principales fundamentos en la fenomenología, corriente filosófica iniciada por Edmund Husserl y desarrollada posteriormente por pensadores como Martin Heidegger, Maurice Merleau-Ponty, Jean-Paul Sartre, Emmanuel Levinas y Michel Henry.
A partir de estos autores, Escalante ha desarrollado un estudio que traslada conceptos filosóficos como la percepción, el cuerpo vivido, la presencia y la experiencia al campo de la creación escénica, construyendo una metodología propia para la investigación teatral.



Tres líneas de investigación, una misma búsqueda
El proyecto Teatro de las Tres Conciencias reúne más de dos décadas de trabajo artístico en tres grandes líneas de investigación que dialogan entre sí.
Teatro Sensorial: investigar la conciencia perceptiva
La primera línea explora la percepción como origen de la experiencia escénica.
Inspirado por su formación e investigación alrededor del Teatro de los Sentidos, Escalante ha desarrollado laboratorios y espectáculos donde el espacio, los objetos, el silencio y la relación íntima con el espectador desplazan la centralidad de la palabra.
En estas experiencias el actor deja de ser únicamente un intérprete para convertirse en un habitante de un mundo sensible que el público descubre desde su propia corporalidad.
La investigación busca comprender cómo el teatro puede reorganizar la manera en que percibimos el espacio, el tiempo y la presencia de los otros.
La Trilogía del Absurdo: investigar la conciencia reflexiva
La segunda línea corresponde a la Trilogía del Absurdo, un proyecto dramatúrgico y escénico que utiliza el absurdo como una herramienta para confrontar las estructuras desde las cuales pensamos la realidad.
En lugar de presentar respuestas cerradas, estas obras colocan al espectador frente a preguntas abiertas sobre la existencia, el lenguaje, la identidad y el sentido.
La investigación entiende el absurdo no como un recurso estético, sino como una forma de evidenciar los límites del pensamiento racional y abrir espacios para nuevas maneras de comprender el mundo.
El Estudio sobre el Deseo: investigar la conciencia deseante
La tercera línea de investigación aborda una de las dimensiones menos exploradas dentro del teatro contemporáneo: el deseo.
A través del proyecto Estudio sobre el Deseo, Escalante investiga cómo el deseo organiza la experiencia humana antes incluso de convertirse en una emoción o en una decisión consciente.
Partiendo de referentes filosóficos y literarios, así como de procesos de laboratorio con actores, la investigación propone que el deseo no pertenece exclusivamente al ámbito de la psicología o de las relaciones afectivas, sino que constituye una fuerza creadora capaz de configurar la manera en que habitamos el mundo.
Su más reciente proceso creativo, Coridón. Estudio I sobre el Deseo, retoma la segunda égloga de Virgilio para explorar el deseo entre hombres desde una perspectiva poética y fenomenológica, alejándose de las representaciones convencionales para investigar cómo el deseo transforma la percepción, la memoria y la construcción de la realidad compartida.
Un investigador que crea desde el escenario
Más que separar teoría y práctica, la investigación de Luis Escalante entiende ambas como partes inseparables del mismo proceso creativo.
Cada montaje funciona simultáneamente como una obra artística y como un laboratorio de investigación; cada ensayo genera preguntas que posteriormente alimentan nuevas reflexiones filosóficas; cada experiencia con el público produce conocimiento para futuros procesos escénicos.
Este diálogo permanente ha dado origen a seminarios de fenomenología aplicada al teatro, cuadernos de investigación, metodologías de laboratorio y procesos de creación colaborativa que buscan aportar nuevas herramientas para artistas, investigadores y estudiantes de artes escénicas.



Pensar el teatro desde América Latina
En un contexto donde gran parte de las metodologías teatrales provienen de Europa o Norteamérica, el trabajo desarrollado por El Origen Teatro representa un esfuerzo por construir pensamiento escénico desde México.
La investigación no pretende reproducir modelos existentes, sino dialogar con ellos para formular preguntas propias sobre la experiencia teatral contemporánea y sobre el papel que el arte puede desempeñar en la construcción de comunidades sensibles.
Después de más de veinte años de trayectoria artística, Luis Escalante continúa consolidando una línea de investigación que entiende el teatro como un espacio donde percepción, pensamiento y deseo convergen para producir nuevas formas de habitar el mundo.
Más que una serie de espectáculos, su trabajo constituye una invitación a comprender que el escenario también puede ser un lugar para investigar la experiencia humana.




Felicidades por este esfuerzo editorial. Muy sustantivo e interesante.